Abigael Bohórquez
en Digo lo que amo, 1976
dejó sus cabras el zagal y vino.
qué resplandor de vástago sonoro,
qué sabia oscuridad sus ojos mansos,
qué ligera y morena su estatura,
qué galanura enhiesta y turbadora,
qué esbelta desnudez túrgida y sola,
qué tamboril de niño sus pisadas.
dejó sus cabras el zagal y vino...
ah libertad amada dije
éste es mi cuerpo: libertad, avena,
maduro grano que arderá en tus dientes,
esquila, choza, baladora oveja,
tecórbito y aceite, paja y lumbre;
baja a llamarme, a reprenderme, a herirme,
a serenar turbadas hendiduras;
baja, pupila de avellana, baja
rústico centelleo, ráfaga de rocío,
colibrí de ardimientos,
soy también tu ganado, ven, congrégame,
descíñete, descúbreme
ascido a tu cintura, dulce ramo,
caramillo de azahares en mi boca.
y ante mis ojos,
como un tañido de frescura,
triunfal y apasionado desconcierto,
emergió de sus piernas trascendiendo
hacia todos mis dedos como galgos,
liebre espejeante, mórbida espesura,
la suntuosa epidermis respirando,
temblando, enduresciéndose
en la gallarda péndola,
el orgulloso, endurecido bronce,
de su intocada parte de varón;
estallido, mordisco, ávida lengua, indómito pistilo,
dulzorosa penetración, pródigo arquero, novilúnido semen,
plenamar de su espasmo,
de su primer licor, abeja de oro,
se me quedó en el pecho, pecho a tierra,
un gemido de manso entre los árboles.
Luego estuvimos mucho tiempo mudos,
vencedores vencidos,
acribillados, cómplices sobre las pajas ásperas,
él junto a mí, sonando todavía,
y yo, mi cara sobre sus genitales de salvaje pureza.
Recordé que se olvida.
Que no se dijo nada más.
Dejó sus cabras el zagal y vino.
Qué blanco, qué copioso y dul
ce
vino.
Esta es la edición de Gerardo Bustamante Bermúdez en "Poesía reunida e inédita" publicado por el Instituto Sonorense de Cultura en 2016. Véase el poema "De cómo los pastores suelen abandonar su hato para aposentar otras ovejas de mejores maestrías en usos del otro amor", perteneciente a Navegación en Yoremito (Églogas y canciones del otro amor) de 1993, pues Bohórquez dialoga con la tradición galaico-portuguesa. En este poemario Bohórquez presenta este mismo poema modificando algunas grafías a manera de parodia, e.g. "Dexó sus cabras el zagal y vino". El editor tiene un artículo muy bueno sobre este poemario.